Retos de la familia, en la era digital
- Jesica Kuwae
- 13 ene
- 4 Min. de lectura

Si somos honestos, el uso de la tecnología no es motivo de reflexión sólo de este siglo. Pero claro, por obvias razones la forma en la que ha tomado nuestra vida y se ha inmiscuido en la familia es un tema que nos preocupa y nos hace tomar acción.
La gran mayoría de quienes son madres y padres en el presente, podrán recordar que cuando eran pequeños la televisión ocupaba gran parte de la sala de la casa y también gran parte del día con los programas que mostraba; los primeros juegos de video que aparecieron; el walkman que nos permitía llevar la música en casettes a todos lados y luego el primer celular que era casi tan grande como un ladrillo. Todo eso existía y ya las personas volcaban toda su atención a esos aparatos.
Sin embargo, aparecería algo en el mundo que nos haría entender que había terminado una era y se había iniciado una nueva, todo a una velocidad que no nos hubiéramos imaginado. Apareció el internet y todo cambió.
Ciberastronautas cotidianos
Los niños, niñas y adolescentes de hoy en día viven conectados al internet. Prenden la tele pero no para ver un programa de un canal local, pueden elegir un extenso menú de videos, series y películas. Tienen pequeñas consolas de videojuegos que llevan con ellos a todos lados, al igual que celulares y tablets. Algunos ya cuentan con relojes inteligentes que se usan para todo menos para ver la hora. Incluso pueden pedirle, a través de su voz, a un dispositivo que les ponga una canción o les ayude con información para su tarea del colegio.
Las entidades y profesionales de la salud han brindado la siguiente recomendación:
De 0-2 años cero pantallas, de 2 a 5 años: menos de una hora al día, de 6 a 9 años: de 1 hora a 1.15 horas, más de 10 años 2 horas al día.
Pero, en lo cotidiano de las familias, ¿es esto posible? Le ponemos la tablet al bebé porque debemos mantenerlo entretenido, le prestamos el celular al niño porque fue la manera de distraerlo para que no nos pida el juguete en la tienda, el adolescente cierra la puerta de su cuarto y no sabemos realmente a qué hora se durmió.
Lo que en el momento puede ser una solución efectiva o cómoda para las madres y los padres, termina influyendo en el vínculo que tienen con sus hijos: en la manera de comunicarse y de interactuar con ellos.
Entonces, ¿qué hacemos? ¿les quitamos todo acceso a dispositivos? ¿estamos dispuestos a sostener a nuestros hijos sin pantallas? Porque no es prohibirles el uso y dejarlos solos. Tampoco es que ellos no los usen pero los adultos sí lo hagan sin restricciones. Es necesario que entendamos un poco más de este tema.
Debemos reconocer que hay algunos beneficios, principalmente cuando la tecnología es un medio y no un fin:
• Permite que se desarrollen algunas habilidades
• Es una forma de comunicarse a distancia
• Es un medio para conocer y aprender temas interesantes
• Se puede encontrar apoyo para el área escolar
• Se utiliza como una alternativa de recreación o entretenimiento
• Puede ser una manera de interacción social
Pero varias desventajas cuando su uso es excesivo, exclusivo y sin supervisión ni orientación:
- Ciberacoso
- Dificultades en la regulación: impulsividad
- Surgen emociones que no son fáciles de manejar: frustración
- Se puede desarrollar adicción: porque se habitúa a una gratificación inmediata
- Inconvenientes en las habilidades de atención y concentración
- Retraso en el inicio del lenguaje
- Disminución en el vocabulario
- Sedentarismo
- Aislamiento social
- Trastornos en la visión por la exposición a la luz de las pantallas
Se han observado algunas consecuencias del abuso de la tecnología:
• Se ejercita menos la memoria: no se recuerdan números de teléfono o direcciones para ubicarse en las calles
• Se deja de utilizar las propias herramientas para resolver: porque es más fácil buscar la solución en internet
• No se tolera el aburrimiento
• Se busca lo inmediato: sólo se espera la reacción de un click
• Ya no se prioriza el contacto y la presencia real
¿Es posible vivir a espaldas de la tecnología en esta Era Digital?
Actualmente, en algunos colegios ya se implementó la utilización de tablets que reemplazan a libros y cuadernos, para las tareas en la casa también se les pide a los chicos que busquen información en internet o utilicen algunas plataformas o programas. En el trabajo de los adultos es casi imprescindible no usar redes sociales o mensajería instantánea, incluso utilizamos el banco digital para hacer nuestros pagos. Es más, entramos a algunos establecimientos y el pedido de nuestra comida se hace frente a una pantalla táctil.
Entonces, vivir negando lo que nos rodea tampoco es una salida adecuada.
Lo que debemos tomar en cuenta, es que la tecnología debe ser un medio, una alternativa y una herramienta que nosotros usemos y que sepamos manejar a nuestro beneficio. Por beneficio nos referimos a calidad de vida, no a conveniencia. Es decir, resaltando lo saludable.
Permitir el acceso a la tecnología en nuestros hijos pero a la par fomentando: la voluntad, el esfuerzo y la constancia. Esto se trasmite y enseña en la crianza, no a través de la relación con una pantalla.
La recomendación secreta es: Encontrar el balance
• Imprescindible es la presencia consciente de mamá, papá o cuidadores
• Establecer límites claros en el uso de la tecnología: plantear horarios y acceso a los contenidos adecuados
• Importante es conversar con los niños sobre seguridad online
• Proponer tiempo compartido para usar dispositivos: pueden jugar juntos un videojuego o compartir una película
• Ser modelos del uso responsable de la tecnología: Los hijos hacen lo que sus padres/madres hacen, no necesariamente lo que dicen
Lic. Jesica Kuwae Goto
Psicóloga Clínica Infantil

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